El Desierto de la Tatacoa y sus laberintos

Para ir al desierto de la Tatacoa, se necesita llegar a Villamaría, denominado municipio blanco del Huila, Colombia, debido a la siembra de algodón. Sin embargo, estos cultivos ya no se ven tanto por los bajos precios del producto.

Esta nueva aventura la iniciamos con el deseo de ver la vía láctea, un espectáculo que nos habían contado que se veía allí en cualquier época del año. Salimos de Medellín a las 7 de la mañana en una buseta de transporte especial y llegamos casi a las 11 de la noche.

El viaje en carro es largo, pero los paisajes que se observan y el buen estado de las vías en general, lo hacen ameno.

Sendero de Cusco

Este es otro lugar para ir y se encuentra a unos 10 km de Villavieja. Se trata de aproximadamente 300 metros cuadrados de laberintos de formaciones de barro con alturas de hasta 20 metros. En sus cimas se observan cactus. El recorrido en esta zona es de 2 km y se puede hacer en dos horas. El calor es bastante fuerte pero los paisajes de este lugar ayudan a olvidar el clima. Es un lugar diferente, excelente para tomar fotos.

 

Sendero de Los Hoyos

Lo más recomendable es hacer temprano  las caminadas por el desierto debido a las altas temperaturas. Hay que protegerse del sol y ponerse botas pues a veces en ciertos lugares hay humedad y pantano. El sendero de Los Hoyos está a 12 kilómetros más adentro del desierto. El paisaje se torna más de color gris y el recorrido se hace entre montañas que forman laberintos. Empezando el recorrido nos encontramos con una piscina que resalta en la inmensidad y es aprovechada por algunos turistas.

 

 

Villavieja

Este es el lugar a donde se llega antes de visitar el Desierto de la Tatacoa, es un municipio pequeño, con un encanto especial. Su gente es amable y sencilla. No todas sus calles están pavimentadas. El parque está lleno de árboles frondosos y grandes y a sus alrededores se encuentran pequeñas tiendas donde la gente apacigua el calor con cerveza o gaseosa fría. Se ven muchas flores y cerca se encuentra el río Magdalena. 8

 

EL hospedaje

Nos hablaron del hotel Villa del Sol en Villavieja, un pequeño lugar cómodo con cerca de 10 habitaciones dotadas con aire acondicionado y baño privado. Nos gustó el ambiente familiar y el jardín del patio central donde hay mesas para sentarse a conversar y comer. Allí pasamos dos noches y debemos decir que nos encantaron los tamales de arroz que nos dieron en el desayuno. Sin duda alguna, otra muy buena razón para querer volver.

En Villavieja hay otros hoteles, todos quedan cerca del desierto. Sin embargo, otra opción es quedarse en las casas del desierto dotadas como hoteles, un poco más sencillas y económicas.

Esta aventura nos encantó. Conocimos otra partecita de Colombia, un país por descubrir. No pudimos ver la vía láctea. El cielo se tapó. Pero nos encantó conocer Villavieja, el desierto, caminar bajo el sol ardiente y sentir el placer de tomar agua y encontrarnos con una tienda donde nos vendieron gaseosa fría y un señor en moto vendiendo paletas.

 

Recomendaciones para el viaje

  • Llevar antisolar.
  • Utilizar busos o mangas largas que protejan los brazos.
  • Empacar en la maleta gorro y gafas oscuras.
  • Mantener a la mano una botella de agua.
  • Llevar una cámara y viajar con ella.

 

El equipo fotográfico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *